Si sufrió un accidente del trabajo o de trayecto, la Ley 16.744 le garantiza atención médica gratuita, subsidios y pensiones a través de su mutual (ACHS, IST, Mutual de Seguridad o Instituto de Seguridad Laboral). Pero la mutual no cubre todo. Si el accidente ocurrió por incumplimiento del deber de seguridad del empleador (Art. 184 CT), usted tiene derecho a demandar adicionalmente al empleador por daño moral, lucro cesante y daño emergente. No deje pasar el tiempo: el plazo para demandar al empleador es acotado y conviene actuar cuanto antes. Revisamos su caso sin costo y le explicamos qué corresponde reclamar.
Cuando ocurre un accidente del trabajo, la mutual cubre gratuitamente la atención médica, la hospitalización, los medicamentos, las prótesis y la rehabilitación (Art. 29 Ley 16.744), y paga un subsidio mientras está con licencia. Si queda con una secuela permanente, recibe una indemnización global si la incapacidad es desde 15% y menor a 40%, o una pensión si es de 40% o más (Arts. 35, 38 y 39 Ley 16.744).
Pero la mutual no cubre el daño moral ni el lucro cesante completo. Para eso necesita demandar al empleador. Procede cuando hubo incumplimiento del deber general de seguridad del Art. 184 CT: falta de capacitación, falta de equipos de protección personal, supervisión deficiente, máquinas sin resguardo, jornadas excesivas, instalaciones peligrosas, transporte inseguro. La empresa responde si el accidente se debió a su culpa o dolo (Art. 69 Ley 16.744), y su deber de seguridad es exigente: debe tomar todas las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y salud de sus trabajadores (Art. 184 CT).
Construimos el caso con informe pericial técnico, declaración de testigos compañeros de trabajo, informes de fiscalización (Inspección del Trabajo, Seremi de Salud o Sernageomin, según corresponda), historia clínica, parte policial cuando es accidente de trayecto, y peritaje médico-laboral que cuantifique el daño futuro. La indemnización suele componerse de daño moral (suma fija fijada por el juez según gravedad), lucro cesante (lo que deja de ganar por la incapacidad), y daño emergente (gastos no cubiertos por la mutual).
Caso aparte: si el accidente ocurrió por responsabilidad de un tercero (otro conductor, contratista distinto al suyo) podemos también demandarlo en sede civil. Honorarios de éxito en todas las vías.
Cada artículo del Código del Trabajo aplicable lo invocamos en la demanda con la jurisprudencia más reciente. No es litigio improvisado: es estrategia documentada.
Régimen de seguridad social que cubre accidentes y enfermedades profesionales con cargo a la mutual de la empresa.
El empleador está obligado a tomar todas las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y salud de los trabajadores.
Toda lesión que sufra una persona a causa o con ocasión del trabajo, y que le produzca incapacidad o muerte.
Los ocurridos en el trayecto directo, de ida o regreso, entre la habitación y el lugar de trabajo o vice versa.
Si el accidente se debió a culpa o dolo del empleador o de un tercero, la víctima y su familia pueden demandarle las demás indemnizaciones, incluido el daño moral.
Las acciones para reclamar las prestaciones de la Ley 16.744 prescriben en 5 años desde el accidente o el diagnóstico de la enfermedad; en la neumoconiosis, 15 años desde el diagnóstico.
Los plazos de esta lista son de prescripción: si se vencen, la acción puede declararse prescrita.
Para reclamar las prestaciones de la Ley 16.744 (art. 79). En la neumoconiosis, 15 años.
Plazo para que el empleador denuncie el accidente a la mutual (DIAT).
Umbral mínimo para pensión vitalicia de invalidez de la mutual.
Desde este porcentaje la mutual paga una indemnización por la secuela (Art. 35 Ley 16.744).
Confidencial. Sin compromiso. Respondemos a la brevedad, en horario hábil. Honorarios de éxito, fijados según la causa, su etapa y su cuantía.