La Ley Bustos (Art. 162 inc. 5° y 7° del Código del Trabajo) sanciona al empleador que despide a un trabajador con cotizaciones previsionales impagas. La sanción es severa: el despido no produce efecto y el empleador debe seguir pagando las remuneraciones mensuales hasta que pague íntegramente las cotizaciones adeudadas y comunique por escrito al trabajador (convalidación). Para demandar la nulidad hay seis meses desde el despido. Aplicamos esta acción acumulada al despido injustificado o al autodespido, con honorarios de éxito sobre lo recuperado.
El primer paso es verificar las cotizaciones: solicitamos su Certificado de Cotizaciones Previsionales en Previred, los certificados de AFP, salud (Fonasa/Isapre) y AFC (seguro de cesantía). Cruzamos los datos con sus liquidaciones de sueldo: si hay meses sin cotización entera, descuento al líquido sin reflejar en certificado, o subdeclaración (bajaron la base imponible), procede la Ley Bustos.
En la demanda solicitamos tres cosas en paralelo: (1) nulidad del despido por deuda previsional, con lo que el empleador debe pagar las remuneraciones desde el despido hasta que convalide; (2) pago de las remuneraciones devengadas en ese período, con reajustes e intereses; y (3) pago de las cotizaciones impagas directamente a las instituciones previsionales, más las multas correspondientes.
Ojo, son dos plazos distintos. Para demandar que el despido quedó nulo hay seis meses desde el despido. Las imposiciones impagas pueden cobrarse por otras vías, con plazos propios. Si su despido fue hace más de seis meses, igual revisamos qué se puede cobrar, pero ya no por la nulidad.
La Ley Bustos es acumulable con la demanda por despido injustificado, autodespido, tutela laboral o cobranza de finiquito. Un mismo juicio resuelve todo. Trabajamos con honorarios de éxito (cuota litis): un porcentaje de lo que efectivamente se obtenga, que se pacta por escrito y se fija según el tipo de causa, la etapa en que se encuentra y la cuantía del asunto.
Cada artículo del Código del Trabajo aplicable lo invocamos en la demanda con la jurisprudencia más reciente. No es litigio improvisado: es estrategia documentada.
Para poner fin al contrato, el empleador debe acreditar el pago íntegro de las cotizaciones previsionales mediante certificados.
Si no acredita el pago, el despido no produce efecto: el empleador sigue pagando remuneraciones hasta convalidar mediante pago + notificación escrita.
La acción para reclamar la nulidad del despido prescribe en seis meses desde que terminaron los servicios.
Son de cargo del trabajador; el empleador las descuenta de la remuneración y debe pagarlas. Si se apropia del dinero descontado, comete el delito que sancionan el art. 19 del D.L. 3.500 y el art. 13 de la Ley 17.322.
La acción para cobrarlas prescribe en 5 años, contados desde el término de los servicios.
Si el empleador no paga las cotizaciones que descontó o debió descontar, puede ser apremiado con arresto hasta que pague.
Los plazos de esta lista son de prescripción, salvo el de 60 días hábiles para reclamar el despido, que es de caducidad.
Para demandar la nulidad del despido, desde el despido (Art. 510).
Para cobrar las cotizaciones, desde el término de los servicios (art. 31 bis Ley 17.322).
Para acumular Ley Bustos al despido injustificado o autodespido.
Confidencial. Sin compromiso. Respondemos a la brevedad, en horario hábil. Honorarios de éxito, fijados según la causa, su etapa y su cuantía.