El autodespido (Art. 171 del Código del Trabajo) es el mecanismo legal por el cual el trabajador pone fin al contrato cuando el empleador comete una falta grave: no paga sueldos o cotizaciones previsionales, hostiga, modifica unilateralmente las condiciones del contrato, no entrega trabajo efectivo, o incurre en las causales de los números 1, 5 o 7 del Art. 160. El resultado económico es el mismo que un despido injustificado: indemnización por años de servicio, aviso previo, feriado proporcional, y un recargo del 50% u 80% sobre la indemnización base. Defendemos a trabajadores en toda la Región de Valparaíso y a nivel nacional. La clave está en construir la prueba antes de comunicar el autodespido: lo guiamos paso a paso.
El autodespido es una herramienta poderosa pero exige preparación estratégica. Si comunica el cese antes de tener prueba de la falta grave, el empleador puede negar los hechos y la demanda se debilita. Por eso, antes de comunicar el autodespido, trabajamos con usted en construir un expediente sólido: cartas, correos, mensajes de WhatsApp, testigos, certificados de cotizaciones, liquidaciones impagas y constancias en la Inspección del Trabajo.
Una vez consolidada la prueba, redactamos la carta de aviso de autodespido conforme al Art. 171, especificando la causal del Art. 160 invocada (falta de probidad, incumplimiento grave del contrato, etc.), los hechos concretos y las normas vulneradas. La carta se notifica al empleador por carta certificada o personalmente, con copia a la Inspección del Trabajo.
Dentro de los 60 días hábiles siguientes presentamos la demanda al Juzgado del Trabajo, solicitando el pago de las indemnizaciones, recargos legales (50% u 80% según la causal), intereses y reajustes desde la fecha de cese. Si el motivo es deuda previsional, agregamos la Ley Bustos (Art. 162 inc. 5° y 7°): el empleador deberá pagar todas las remuneraciones devengadas hasta convalidar las cotizaciones.
Si el caso involucra acoso laboral, sexual o vulneración de derechos fundamentales, evaluamos si corresponde demandar por tutela laboral. Si de los mismos hechos nacen la tutela y la acción por despido, ambas se ejercen en un mismo juicio (art. 489). Trabajamos con honorarios de éxito.
Cada artículo del Código del Trabajo aplicable lo invocamos en la demanda con la jurisprudencia más reciente. No es litigio improvisado: es estrategia documentada.
Permite al trabajador poner fin al contrato cuando el empleador incurre en alguna de las causales del Art. 160. Da derecho a las mismas indemnizaciones que un despido injustificado.
Falta de probidad, acoso sexual, vías de hecho, injurias, conducta inmoral o acoso laboral, cometidas por el empleador.
No pago de sueldo, no pago de imposiciones o cambios unilaterales de funciones o de jornada pueden configurar esta causal, según su gravedad.
Si hay cotizaciones impagas al cese, el empleador sigue pagando remuneraciones hasta convalidar el despido. Acumulable con el autodespido.
60 días hábiles para demandar. El recargo es de 50% si se invoca la causal del Art. 160 N° 7, y puede llegar hasta 80% si son las de los N° 1 o 5.
Si el autodespido se debe a acoso o a vulneración de derechos fundamentales, revisamos si procede además la tutela laboral.
El plazo para reclamar el despido es de caducidad: si se vence, ya no se puede demandar. Los demás plazos de esta lista son de prescripción. Estos son los que aplican a su caso.
Para demandar tras comunicar el autodespido al empleador.
Es el máximo desde el despido. Si reclama en la Inspección dentro de los 60 días, el plazo se detiene mientras dura el trámite, pero nunca puede demandar después de 90 días hábiles.
Para demandar la nulidad del despido por imposiciones impagas (Art. 510).
Confidencial. Sin compromiso. Respondemos a la brevedad, en horario hábil. Honorarios de éxito, fijados según la causa, su etapa y su cuantía.